Un truco para buscar soluciones

Si no hay solución es que no hay problema

¿Tienes un problema con una persona y no sabes cómo enfrentarlo? ¿Estás cansado de sentir que tus intentos por arreglar una situación personal caen en saco roto? Entonces no te puedes perder esta entrada. Hoy os traigo un sencillo truco para buscar nuevas soluciones a vuestros problemas.

Soluciones

¿Cómo haces frente a los problemas?

El conflicto es parte de nuestras vidas. Si lo pensáis bien, sin conflictos no avanzaría el mundo. Los roces y las diferencias suelen surgir con las personas más cercanas a nosotros, y muchas veces con las que más queremos. Con nuestros amigos, con nuestra pareja, con nuestros familiares, con nuestros compañeros de trabajo… Todos tenemos conflictos, pero no siempre encontramos la mejor manera de afrontarlos. Muchas veces, la falta de solución viene provocada por nuestro patrón a la hora de enfrentar los problemas. A continuación os explicamos los perfiles más comunes:

  • El competitivo: Ante los conflictos su mayor interés es ganar, aún a costa de su relación con la otra persona.
  • El evitativo: Suele eludir los problemas por miedo a afrontarlos.
  • El complaciente: Para él lo más importante es la relación, por eso es capaz de ceder incluso en sus propios intereses y no defender su posición.
  • Colaborativo: Ve el problema como algo que hay que solucionar. Le importan tanto defender sus intereses como su relación con la otra persona, y su objetivo es que ambos ganen.

Si queréis saber más sobre este tema y el éxito en las negociaciones os recomiendo Los Siete Elementos de Negociación de Harvard.

Buscando la colaboración

¿En qué perfil te reconoces? Si te identificas con alguno de los tres primeros perfiles, tienes que replantearte lo que de verdad quieres.

  • Si eres una persona competitiva debes pensar que cuando se trata de una persona que queremos, debemos ser constructivos en la disputa, y no destructivos. Incluso sin tratarse de una persona a la que tenemos aprecio, siempre es mejor acabar bien de cara a un futuro, el mundo es un pañuelo, y es mejor no crear enemigos que cuando se vuelvan a encontrar con nosotros traten de “vengarse”.
  • Si en cambio te identificas con el perfil evitativo debes pensar que quien huye del problema también lo hace de la solución. No debemos tener miedo a decir lo que pensamos y sentimos, siempre que lo hagamos de manera asertiva, sin faltar el respeto ni ofender a la otra persona, no tenemos de qué preocuparnos.
  • Si crees que eres complaciente, debes tener en cuenta que las soluciones a las que puedas llegar no son realmente buenas para ti, puesto que en muchas ocasiones te habrás dejado cosas dentro y no te habrás sentido conforme con el resultado obtenido.

Ante los problemas tenemos que ser constructivos. Hay que separar la relación de lo que es el problema. Si nosotros además de complacer nuestros intereses y los de la otra parte mejoramos la relación, será muy provechoso para ambos en el futuro.

Más soluciones y menos problemas

A veces nos estancamos ante determinadas situaciones que nos superan y no encontramos la manera de dar una respuesta adecuada. Para ello es bueno saber cuál es el objetivo real que esperamos conseguir al hablar con la otra parte o hacer frente a la situación. Y aquí viene el truco. Para que lo entendáis mejor os voy a poner un ejemplo inventado: Imaginaos que sois dueños de una frutería. Estáis muy preocupados porque últimamente vuestro negocio está sufriendo pérdidas importantes a causa de la reciente apertura de un gran supermercado justo al lado.

El truco consiste en hacer una lista de cosas que haríamos para conseguir lo contrario a nuestro objetivo. En este caso, nuestro contra-objetivo sería que nuestro negocio se fuera a pique. Esta es mi lista:

  • Poner precios desorbitados.
  • Tener fruta en mal estado.
  • Tener poca variedad de productos.
  • Oler mal.
  • Abrir solo una hora al día.
  • Ser antipático con los clientes.
  • Contarle a todo el mundo mis problemas.
  • Hablar mal del supermercado a mis clientes.
  • No limpiar la frutería.

Soluciones

Se trata de ser creativos y poner cuantas más ideas mejor. Yo os he puesto unas cuantas para que os hagáis una idea. Aquí llega el segundo paso del truco: cambiar todas estas ideas a positivo, dejar que “lo que no hay que hacer” nos sirva de inspiración.

  • Bajar los precios.
  • Hacer ofertas que llamen la atención.
  • Ampliar la variedad de productos, de tal manera que se ofrezca más y mejor variedad que en el supermercado.
  • Tener una buena y llamativa presentación de los productos.
  • Esforzarme en la limpieza y el orden de la frutería.
  • Cuidar mi aspecto de cara al público.
  • Dar el mejor trato posible a mis clientes.
  • Abrir el negocio también a horas en el que el supermercado esté cerrado.

Espero que os guste. Algunas veces, sobre todo aquellas en la que estamos bloqueados, nos cuesta menos pensar en lo que no tendríamos que hacer si queremos solucionar algo. Una vez puesto por escrito todo lo que se nos pase por la cabeza, transformar estas ideas en grandes soluciones será muy fácil.

 

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