Para hacer frente al conflicto: resiliencia

“Aquel que tiene un porqué para vivir, puede soportar casi cualquier cómo.”

Friedrich Nietzsche

¿Cuál es la mejor forma de afrontar los problemas?

En muchas ocasiones el conflicto puede no haber sido provocado ni buscado por nosotros, sin embargo hay algo que sí está en nuestro poder y es la respuesta que le damos. Hace unas semanas os hablábamos sobre el conflicto y como este puede convertirse en algo positivo. Y es que no hay que tener miedo al conflicto, ni tampoco a las sensaciones y sentimientos que este nos despierta porque, al final, en él se encierra una oportunidad para aprender y sobre todo para crecer como personas. Para este tipo de situaciones, la herramienta idónea para afrontar los conflictos es la resiliencia.

 

Resiliencia

 

¿Qué es la resiliencia?

La resiliencia es un concepto que en los últimos años ha despertado el interés de diferentes ámbitos del saber. La resiliencia es un mecanismo con el que contamos todos los seres humanos. Su función es la de dar una respuesta adecuada al problema, permitiendo así que podamos superar situaciones adversas, frustrantes o dolorosas. También se considera a la resiliencia como la capacidad para desarrollar instrumentos que están latentes dentro de las personas pero que solo se nos muestran ante las realidades que nos sobrepasan. Es nuestra herramienta para poder buscar otras vías al problema, conseguir su superación y que no nos bloqueemos emocionalmente. Aunque todos dispongamos de esta capacidad, hay razones por las cuales unas personas tienen más facilidad para desarrollarla y otras menos. Esto se explica atendiendo a varios factores:

  • Nuestra personalidad.
  • Nuestra autoestima.
  • Nuestro carácter.
  • La educación recibida.
  • La relación con nuestros padres.
  • La relación con nuestro entorno.

Si queréis ampliar la información sobre este tema, os recomiendo “Crecer desde la adversidad“, de Ana Muñoz.

Resiliencia como filosofía de vida

En esta vida la resiliencia puede convertirse en nuestra mejor aliada. No solo nos ayuda a madurar como personas y a salir fortalecidos de las adversidades, sino que también contribuye a que evitemos problemas psicológicos como la depresión, la falta de autoestima o el descontrol emocional. ¿Cuáles son las claves de la resiliencia?

  • Tener buen humor. Afrontar la vida con sentido del humos nos ayuda a desprendernos de la carga negativa de los problemas.
  • Aceptarse a uno mismo. Ser conscientes de nuestros defectos y nuestras virtudes.
  • Ser optimista. Esforzarse por buscar la parte positiva de las cosas puede ser más útil de lo que muchos creen.
  • Confiar en uno mismo y en sus posibilidades.
  • Motivación. Tener una meta o darle un determinado sentido a la vida nos ayuda a saber a dónde vamos y nos da razones para superar los obstáculos.
  • Un entorno positivo. Estar rodeado de personas positivas y empáticas, que además nos ofrecen el afecto que necesitamos es indispensable.
  • Autocontrol. Gestionar nuestras emociones, de tal manera que nuestros actos estén cargados también de razones y no sean sólo las emociones las que nos definan en último lugar.

 

Resiliencia-confianza

Puede que también te interese...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *